3 Ejercicios Para Aprender a Nadar sin Miedo al Agua

3 Ejercicios Para Aprender a Nadar sin Miedo al Agua

Los tres ejercicios que les voy a dar para aprender a nadar son muy pendejos, en el sentido de que son muy sencillos, pero no fáciles.  Estos ejercicios están especialmente diseñados para personas que le tienen miedo al agua.

Si le tienes miedo al agua, se que te fastidia sentirla en la cara; si te la mojas te la secas ahí mismo; te sobas los ojos y escupes a más no poder.  Si más o menos encajas en esta descripción de recomiendo los siguientes ejercicios.

 

El Bautizo

Nombré a este ejercicio así, por que es el primero paso que vas a dar en esta travesía en la que decidiste embarcar para aprender a nadar.

Ubicación: Baño de la casa. Quieres estar en un sitio cómodo y seguro, y no se me ocurrió un sitio mejor que el baño.

Objetivo: Sentirse cómodo con la cara mojada. Sentirse cómodo es esencial para aprender hacer cualquier cosa. Es indispensable que puedas tolerar sin nungún problema el agua en la cara, así podrás concentrarte en todo lo demás que hay por aprender.

Cómo hacerlo

Párate frente al lavamanos o lavabo y nos mójate las manos.  Si el agua está muy fría caliéntale, si te gusta fría, déjala así, lo importante es que esté a una temperatura que te agrade.

Una vez te mojes las manos te las vas a pasar por la cara.  Esto equivaldrá a una repetición.

Cómo hacerlo bien, bien, bien.

Para considerarte un master en este ejercicio debes poder pasarte las manos mojadas unas 10 veces seguidas, sin parar. Cada vez que lleves las manos a la cara, las vas a dejar 2 segundos antes de retirarlas y volverlas a mojar.

Frente al miedo

Estoy seguro que te bañas seguido, no se si todos los días, pero espero que si lo hagas con cierta frecuencia.  A diferencia de un duchazo, en este ejercicio vas a estar muy conciente de lo que sientes.

Ubicación: Ducha de la casa

Objetivo: Sentirse cómodo rodeados de agua.

Cómo hacerlo:

aprender a nadar

Se que el agua la vas a sentir así al comienzo, pero te prometo que no te va a quitar la cara.

Vas prender la ducha y calibra la temperatura del agua para que esté a tu agrado.  Ingresa las piernas al chorro de agua; luego ingresa las manos, mójate la cara con las manos y finalmente introduce el pecho.  Por ahora deja la cabeza afuera y busca relajarte: Vas a contar 10 Misisipis.

Ahora viene la parte complicada.  Vas a cerrar los ojos y mete la cara en el chorro.  La vas a dejar adentro durante 2 segundos y progresivamente vas a tratar de ir aumentando hasta que dures 10 segundos con el agua en el chorro.

Te recomiendo no elevar mucho la cara para que no te vaya a entrar agua por la nariz.  Si esto te cuesta trabajo, empiecen con la cara mirando al suelo y que el chorro te golpee la parte de atrás de la cabeza.  Poco a poco la levantas hasta que logres un golpe directo con el agua.

Recuerda que esto lo haces a tu velocidad, no hay afán de nada y nadie te está afanando.

Como hacerlo bien, bien, bien:

El chorro de agua debe golpear directamente tu cara.  Si quieres puedes respirar por la boca y solo por la boca.  Recuerda que debes  estar muy tranquilo y relajado durante este ejercicio.  Cuando sientas completa confianza pasa al siguiente ejercicio.

Burbujas de Platón

Ubicación: Baño de la Casa

Herramientas: Platón o palangana llena de agua

Cómo hacerlo:

Para hacer las burbujas vas a tomar pequeños pasos.

  1. Introduce las manos en el platón lleno de agua.  Te las vas a mojar y luego te mojas la cara, tal como venías haciendo antes.  Luego, coge el platón con las dos manos y acerca la cara hasta que la boca toque la superficie del agua.  Abre la boca y deja que el agua inunde tu boca, y luego la expulsas.
  2. Con los labios haciendo contacto con la superficie del agua vas a hacer que los labios vibren produciendo un ruido semejante a un “Brrrrrrrrrrrrrr”. El ruido, para mí, se asemeja al motor de una lancha.
  3. Ahora introduce la cara entera. La cara la vas a introducir soplando por la nariz y por la boca.  El aire debe salir lentamente.  Vas a expulsar el aire durante unos 4 segundos.  Esto es lo que dura una exhalación relajada. NO y repito NO debes quedarte sin aire.
  4. Finalmente introduce la cara y haz burbujas nuevamente, pero esta vez debes quedarte con los oídos tapados. Varíen el ejercicio soplando a distintas intensidades; empiecen suavemente con burbujas pequeñas y luego aumenten la intensidad soplando más duro y produciendo bombas más grandes.

 Como hacerlo bien, bien, bien

Una vez más debes sentirte tranquilo.  Cuando saques la cara del platón no quiero que te quites el agua inmediatamente, espera unos 5 segundos y ahí sí puedes usar una toalla o las manos para secarte el agua.

Como Perder el Miedo al Agua y Aprender a Nadar

Como Perder el Miedo al Agua y Aprender a Nadar

Gandhi tiene una frase muy cierta que dice algo así, “El enemigo es el miedo. Creemos que es odio, pero es miedo”.

De las cinco emociones básicas que sentimos los animales el miedo es tal vez la más debilitante.  El miedo accede a nuestros instintos más primales, a nuestro software más primitivo, a esa información que llevamos tatuada en nuestro ADN hace miles de años que nos ayuda a sobrevivir a cualquier circunstancia potencialmente peligrosa para nuestra vida.

Ese software no es fácil de cambiar; ustedes mismos han sido testigos de que perder un miedo no es nada fácil.  Sin un método, sin un entrenamiento no importa cuantas veces te acerques al agua, siempre vas a entrar en “shock” y siempre te vas a paralizar o simplemente no vas a disfrutar el momento. No es nada de que avergonzarse, es simplemente un mecanismo de defensa que llevamos dentro de nuestra sangre, dentro de cada célula de nuestros cuerpos.

perder el miedoDar el primera paso para dejar un miedo implica aceptar el hecho que no es una condena, y que ese miedo no hace parte de ti.

Tu no eres tus miedos. Se que parece algo tonto, pero es que todos cometemos este error y no sabemos lo que nos perjudica; lo hacemos por terquedad, con los vicios, rabia, adicciones, infidelidad etc, etc. Nos creamos una imagen de lo que creemos que somos, y la defendemos a muerte sin importar si afecta a los demás o a nosotros mismos. Simplemente diré que si hay algo de ti que sientas muy tuyo y que te impide progresar o evolucionar como ser humano, esa habilidad, ese carácter no te pertenece, no eres tu, hace parte de un ego que te ha creado la sociedad y que necesitas descartar para poder lograr lo que quieres.

Regaño aparte, palabras más, palabras menos, tenemos un ego de mierda con el que tenemos que luchar, derrocar para cumplir nuestras metas y vivir nuestros sueños.

Confesión del autor: Odio las cámaras.  Se darán cuenta que existen pocas fotos mías en Facebook y rara vez salgo en mi cuenta de instagram (@juanpbeltran).  Sé que es un miedo pendejo -¿miedo a qué? no sé- que eventualmente tendré que mandar al diablo para poder darles a ustedes un mejor contenido. Acepto consejos si los tienen.

Dar el primer paso para dejar un miedo implica aceptar el hecho que no es una condena, y que ese miedo no hace parte de ti.Click To Tweet

Volviendo al tema de como perder el miedo al agua y aprender a nadar.

El miedo al agua es básicamente es un mensaje mal recibido por nuestro cerebro. Ha interpretado una amenaza donde realmente no la hay, o donde el peligro no es tanto.  Hay algo en el proceso de pensamiento que salió mal; un glitch en el Matrix por así decirlo.

Cuando descubrí esto fue toda una revelación por que entendí que no solo la mente afecta el cuerpo, sino que el cuerpo también afecta como la mente funciona y piensa.

¿Cómo sentimos miedo al agua?

Rápidamente. Esta información la obtuve del libro de Scott Sonnon Body Flow: Freedom from Fear Reactivity. Muy recomendado por cierto.

como pensamosSensaciones: Nuestros sentidos son los primeros que capta información y la mandan a nuestro Sistema Nervioso Central (SNC).

Excitación autonómica: pulsaciones, respiración, presión sanguínea, temperatura interna, etc.

Excitación hormonal: nuestro cuerpo libera un coctel de químicos al sistema para encender nuestro mecanismo de pelea o vuela (mi traducción del “fight or flight”).

Sentimientos: acá nuestro cerebro empieza a interpretar los patrones de tensión, respiración, estructura, composición química de la sangre y la interpreta como un sentimiento: felicidad, tristeza, frustración, euphoria, rabia, y secuaces.

Impresiones: estos sentimientos se van categorizando por experiencias similares.  Acá vamos viendo que nos hace felices y que nos caga del susto. Juzgamos cada evento por el sentimiento que nos produce, y esos juicios categorizan nuestras experiencias.

Pensamientos: a medida que hacemos juicios  y reaccionamos creando una discusión interna con respecto a la impresión de lo que acabamos de experimentar.  Algunos pensamientos son positivos y otros son negativos, todo depende del proceso.

¿Ya ven por dónde es la cosa?

Perder el miedo al agua es un proceso, es una maratón donde unos podrán acabar primero que otros, pero que eventualmente todos llegan a la meta.

En el Sistema de Nada Fácil, que estoy editando y que espero que salga a comienzos del otro año, reescribimos ese software de pensamiento sobre el agua que tienes. Cambiamos la mente a través del movimiento.

 

 

Aprender a Nadar es Nada Facil: Mi historia

Aprender a Nadar es Nada Facil: Mi historia

Ver a alguien hacer algo que yo no puedo siempre me ha generado frustración. Es una condena como animales, de siempre querer lo que no tenemos, ya sea un carro, ropa o una habilidad como nadar. Pero como a todo lo malo, hay que buscarle lo bueno. La palabra clave en “querer lo que no tenemos” es el “querer”. El querer es el impulso, la motivación que nos va a llevar a trabajar todos los días por lograr obtener eso que tanto queremos. Es el sueño que me va a guiar a lograr lo que quiero.

Recuerdo de pequeño ver a mis primos mayores en la piscina grande del Club campestre en Bucaramanga (esto es en Colombia) cuando tenía unos 5 o 6 años; me daba una envidia verlos como jugaban libres, mientras a los enanos como yo, nos cuidaban las tias como si fueramos presos condendados a aislamiento solitario en una piscina de agua caliente.  Si, era caliente, ya fuera por el sol o por la aguita amarilla de todos los demás reclusos del charco ese donde nos metían.

Nota del autor: cronológicamente los hechos pueden no estar en el orden correcto.  Esto se debe en gran medida a que el autor -o sea yo- posee una memoría vaga, corta y en muchos casos inventada de los hechos de su vida.

Pasaron los años, viví en Miami y en Puerto Rico donde mi mamá nos puso a mi hermana y a mi en clases de natación y eventualmente me pude meter en la piscina grande.

Admitiré -la idea es ser completamente honesto con usted lector desde la primera entrada- que mi estilo no era nada de que envidiar.  Mi estilo me permitía atravesar la piscina a lo ancho, ya que poseía una técnica de respiración bilateral (nadado de rio) que me dejaba borracho a morir.  No recuerdo cuando corregí la respiración bilateral, pero eventualmente lo hice usando esto ejercicios:

El Punto Dulce

Nuestro punto dulce es aquel donde se encuentra el verdadero equilibro y estabilidad (parece algo dicho por un monje tibetano).  Este punto varia para cada persona y por eso es una búsqueda personal.  Para una persona delgada el punto dulce se aproxima más a la posición de espalda, y vice versa para una persona gruesa.  Una vez se encuentre este punto, el respirar se le hará más fácil.

 

Como hacerlo: Empezamos de espalda con las manos a los lados y batiendo las piernas suavemente. Giramos los hombros de tal manera que los nudillos de una mano sobre salgan levemente de la superficie.  La cabeza debe permanecer mirando hacia arriba y con el nivel del agua a la altura de las gafas.

Si por alguna razón no encuentra el equilibrio, regrese a la posición inicial y comience de nuevo.  Una vez encuentre el equilibrio alargue el cuerpo y sienta la calma y la fluidez como algo natural.

puntodulcePosición de Patinaje

Como hacerlo: Vamos a comenzar haciendo patada de espalda con las manos a los lados.  Una vez nos sintamos cómodos vamos a girar nuestro cuerpo.  Extendemos la mano de abajo, mientras la de arriba debe ir rozando la superficie. Ahora giramos la cabeza de tal manera que la mirada se dirija al suelo. En este momento nos debemos cuestionar si estamos cómodos y si estamos en equilibrio.  Ahora gire nuevamente la cabeza para tomar aire.  Respire tres veces antes de volver a sumergir la cara.

posiciondepatinajeMe disculpo por el traje de baño tan revelador, pero es el mejor para que veas el movimiento de las piernas. Por cultura general, ya no poseo esa hermosa melena, ni ese traje de baño. El calor de Barranquilla, la piscina y mi negada capacidad para cuidarla me llevó a cambiar de look. Y eso es todo lo que diré acerca de eso.

Estos dos ejercicios no solo son para nadadores principiantes, sino también para los avanzados.  Nunca está de más revisar los fundamentos de cada estilo. Mantén siempre en mente que el cuerpo se debe balancear lo menos posible; entre más suave sientas el movimiento, mejor lo estás haciendo.

Practica, practica. Cualquier duda me la dejas en los comentarios o en Facebook (me encuentras como Nada Facil, igual te dejo el link abajo) .

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